Congelación de óvulos: poniendo en pausa el reloj biológico

Actualizado: 12 sept

¿Por qué?


Las mujeres nacen con un número definido de óvulos, aproximadamente 1

millón al nacer, y a lo largo de la vida este va disminuyendo. En el 95% de

las mujeres, a los 30 años sólo queda el 12% de la reserva ovárica inicial y

a los 40 años esta desciende a aproximadamente el 3%. Es por eso que

comúnmente hablamos del reloj biológico de las mujeres alrededor de los

30 años.

Hoy en día tenemos dos herramientas para conocer el estado de la reserva

ovárica de una mujer (la proporción de óvulos que a una mujer le quedan

disponibles): el conteo de folículos bajo ecografía y la hormona

antimulleriana. La hormona antimulleriana es un examen en sangre que

se puede realizar en cualquier momento del ciclo, independientemente de

que se utilizando o no un método anticonceptivo. Conocer el estado de la

reserva ovárica propia es el primer paso para planificar el futuro

reproductivo y tomar una decisión informada al respecto.

Si cada vez es más frecuente que las mujeres aplacen la maternidad como

opción de vida, por estudio, por oportunidades laborales, etc., pero el reloj

biológico sigue corriendo, ¿qué alternativa existe para tener la posibilidad de

tener hijos y al mismo tiempo desarrollar sueños y proyectos?


¿Cómo?


La congelación de óvulos es la oportunidad para muchas mujeres que

quisieran tener hijos pero que por su momento de vida no están listas para

hacerlo antes de los 35 años. Así como las mujeres escogen planificar o no,

con qué planificar y cuándo hacerlo, también pueden escoger cuándo

quisieran tener hijos y aumentar sus posibilidades de poder hacerlo

congelando sus óvulos.

El primer paso es asistir a una consulta médica con un médico especialista

en Medicina Reproductiva. Es fundamental hacer una valoración médica

detallada, evaluar los antecedentes médicos y gineco-obstétricos

personales y familiares, así como también identificar factores de riesgo y

establecer el estado de la reserva ovárica. El segundo paso es tomar la

decisión para definir el mejor momento de hacerlo y empezar.


El proceso consiste en realizar la estimulación de los ovarios con

medicamentos especiales para conseguir el mayor número de óvulos

disponibles en un ciclo. La estimulación ovárica tarda más o menos entre 8-

10 días, durante los cuales se realiza un monitoreo clínico y ecográfico en

determinados días. Algunas mujeres pueden presentar síntomas durante la

estimulación que usualmente son leves y pasajeros. La segunda fase del

tratamiento consiste en extraer los óvulos para congelarlos mediante una

técnica llamada vitrificación. El procedimiento para extraer los óvulos se

denomina aspiración folicular y es un procedimiento ambulatorio realizado

bajo sedación.


¿Por cuánto tiempo se pueden guardar los óvulos congelados?

De forma indefinida.


¿De qué manera se pueden usar los óvulos congelados?

Se debe realizar un tratamiento de fertilización in vitro con semen de la

pareja o de un donante. Congelar óvulos permite que haya un mayor

número de óvulos jóvenes disponibles para ser fecundados, aumentando

así las posibilidades de un embarazo sano.


Que las mujeres sepan sobre su reserva ovárica y las opciones que existen,

es empoderarlas para tomar sus propias decisiones en términos de su salud

reproductiva. No es necesario tener que renunciar a otros sueños sólo

porque el “timing” de los ovarios no concuerde con el plan de vida. La

congelación de óvulos es una decisión en el presente para una tranquilidad

en el futuro.

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