¡Nunca comas solo!

En este episodio de #Reproductivity quiero contarles acerca de un libro que me encanta y que me ha ayudado enormemente a crecer profesional y personalmente. Mientras lo leía, me daba cuenta que cosas tan sencillas en la vida, y que muchas veces damos por sentado, como hablar, sirven como poderosas herramientas para crecer en todos los ámbitos de la vida.




Y es que para conseguir nuestras metas no basta con ser inteligente, o tener un “talento innato”, ni siquiera nuestros orígenes o de dónde vengamos y con cuánto empezamos. Todo eso es importante, pero de nada nos va a servir si no entendemos que no se puedes triunfar solo.


Si nos fijamos en casos de gente exitosa en los negocios, veremos que en su gran mayoría, instintivamente establecen sólidas redes de relaciones y que por lo general sus negocios siempre han sido de éxito porque, “reducidos a su esencia pura, los negocios siempre consisten en personas que venden algo a otras”. “Además, la gente hace negocios con quien conoce y le cae bien”. Por eso, nos explica el autor


“estoy convencido de que la habilidad de conectar es una de las cosas más importantes que pueden aprenderse”.

El verdadero networking consiste en lograr que los demás, y no solo yo, tengan éxito. Además, ¿cómo podría ser aburrido construir la carrera y la vida que siempre he querido con la ayuda y el apoyo de otros? La clave del éxito se resume en una sola palabra: generosidad. Los autores utilizan una analogía que me encanta: “las relaciones no son un pastel con un número determinado de porciones que se reparten proporcionalmente". “Deja de llevar la cuenta y entiende que hoy nos necesitamos los unos a los otro más que nunca”. Muchos conocemos a personas que no están dispuestas a compartir un contacto o brindar una ayuda si no es a cambio de algo. Sin ir más lejos, lo vivimos a diario en la política, en donde nadie “da puntada sin dedal” y nadie da nada sin esperar “un favor” a cambio. ¿Qué tal si cambiamos esto? Y es que nosotros tenemos que funcionar como nuestra empresa: si ellas usan sus marcas para entablar relaciones sólidas y duraderas con sus clientes, nosotros debemos hacer lo con nuestra red de contactos, ofreciendo tiempo, dinero y experiencia a nuestros amigos.


No hay un solo día de nuestras vidas en las que no nos beneficiemos de las actividades de los demás. De hecho, nunca ha existido un momento mejor para relacionarse, ya que nuestra sociedad, nuestras economías, la tecnología y la conectividad se definen cada vez más por la dependencia entre unos y otros.


En definitiva, el éxito depende de quiénes conoces y cómo trabajas con ellos, de cuánto estás dispuesto a dar sin esperar a cambio, porque en definitiva recibirás mucho más de lo que jamás llegaste a creer.

La verdadera clave para beneficiarte es trabajar bien con los demás. Al final del día, que podría ser más importante que ayudar a tu familia, amigos, a tu empresa y a tu comunidad usando tus talento, tus capacidades, tu tiempo y tus contactos de la mejor forma posible.


“El amor, la reciprocidad y el conocimiento no menguan a medida que se usan. La creatividad engendra creatividad; el dinero, dinero; los amigos engendran más amigos; y el éxito genera más éxito”. Todo lo que lleguemos a saber en cada campo, será siempre el resultado de las ideas, experiencias de las personas con las que te hayas relacionado a lo largo de tu vida.


Ferrazzi, K., & Raz, T. (2008). Nunca comas solo. Editorial Amat.

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