El método ROPA: la posibilidad de una maternidad biológica compartida

Cuando una pareja de mujeres homosexuales quiere construir una familia pueden hacerlo mediante la adopción o realizando una terapia de reproducción asistida. Dentro de las alternativas terapéuticas que existen, están la inseminación intrauterina con semen de donante y la maternidad biológica compartida mediante el método ROPA (Recepción de Óvulos de la Pareja). En la primera, sólo una de las dos mujeres lleva el embarazo, producto de la inseminación con semen de donante y utilizando sus propios óvulos. En la segunda alternativa, las dos mujeres están biológicamente involucradas.


En el método ROPA también se utiliza semen de donante, pero la diferencia es que una de las dos mujeres es quién lleva el embarazo y la otra es quien aporta los óvulos. La diferencia con un tratamiento de fertilización in vitro habitual, es que no es la misma mujer quien recibe el embrión sino su pareja y que se puede llevar a cabo tanto en mujeres sanas con en mujeres con problemas de fertilidad.

En este proceso, las dos mujeres se deben someter a tratamientos médicos, en una para realizar la estimulación ovárica y posterior aspiración folicular (para la obtención de óvulos) y en la otra, para preparar el endometrio (el revestimiento interno del útero encargado de recibir el embrión) para la transferencia del embrión.


Existe una variación adicional del método y es cuando las dos mujeres quieren llevar a cabo el proceso de manera simultánea, un tratamiento in vitro recíproco o doble ROPA. En este caso, las dos mujeres son llevadas a estimulación ovárica y aspiración folicular, los óvulos de las dos mujeres son llevados a fertilización in vitro con semen del mismo donante y posteriormente los embriones son transferidos a las mujeres al mismo tiempo, para que cursen el embarazo de forma simultánea. En casos en los que las dos mujeres tengan problemas de fertilidad, podría ser necesario recurrir a otras alternativas como la donación de óvulos, la donación de embriones o la subrogación uterina utilizando los óvulos de alguna de las dos integrantes de la pareja.


Cuando dos mujeres quieren construir una familia, la planeación y preparación para hacerlo son minuciosas. Uno de los elementos más importantes es escoger el rol que cada una va a desempeñar. El rol que cada una ejerza, dependerá de las preferencias personales, del estilo de vida, de la dinámica de pareja y de las condiciones de salud que cada una tenga. Para llevar a cabo el método ROPA, escoger quién será la donante y quien será la receptora, son determinantes la reserva ovárica, otros antecedentes médicos y la edad, como uno de los factores más importantes.


La selección del semen de donante se hace usualmente a partir de bancos de semen en los que es posible escoger el donante de acuerdo a características de importancia para la pareja, tanto físicas como intelectuales, así como antecedentes médicos relevantes.

Las principales ventajas del método ROPA son:

  • Las dos mujeres pueden participar biológicamente para ejercer su maternidad, ya sea aportando su material genético o llevando a cabo el embarazo

  • Permite elegir el rol que cada una vaya a tener para aumentar el éxito del tratamiento y el embarazo

  • Existe la alternativa de realizar una transferencia embrionaria en fresco aumentando las probabilidades de éxito del tratamiento

  • Las dos mujeres viven el proceso de manera simultánea desde el punto de vista emocional, mejora el vínculo afectivo, favorece el trabajo en equipo y disminuye los conflictos de pareja

Las terapias de reproducción asistida también ofrecen la posibilidad para que un hombre trans que conserve sus ovarios o que haya preservado su fertilidad mediante la vitrificación de oocitos, pueda estar involucrado biológicamente en el proceso de la concepción. Si la pareja del hombre trans es una mujer, se podría realizar el método ROPA (utilizando los óvulos del hombre trans, semen de donante y transfiriendo el embrión a su pareja mujer).

Atravesar por un proceso de reproducción asistida es una montaña rusa de emociones y vivencias. Puede ser abrumador y conlleva un sinnúmero de retos para resolver en el camino, desde el punto de vista emocional, social y económico. Para las parejas de la comunidad LGTBI, puede ser incluso más retador, sin embargo, hoy en día existen cada vez más alternativas, la experiencia en parejas LGTBI es más amplia y las probabilidades de éxito son mayores. Lo más importante es que la pareja esté conectada emocionalmente, para que en el camino se puedan apoyar y fortalecer mutuamente. Estar informados, conocer las experiencias de otras parejas que hayan pasado por lo mismo, recibir ayuda complementaria o realizar terapia de pareja, son herramientas valiosas y muy importantes durante el proceso.

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